Los otorrinos se ocupan de atender a los pacientes con enfermedades y alteraciones en la nariz, el oído, la garganta y otras estructuras relacionadas a la cabeza y el cuello. Las habilidades especiales que desempeñan incluyen el diagnóstico, la cirugía y el manejo de enfermedades de los senos paranasales, oídos, cavidad oral, laringe y faringe superior, este último abarca boca y garganta. Adicionalmente, se ocupa de afecciones en la estructuras del cuello y la cara. Los otorrinos en Guatemala tratan y diagnostican, tanto a adultos como a niños.

 

¿Qué condiciones tratan los otorrinos?

 4 de las condiciones más comunes que tratan los otorrinos son:

  • Sinusitis crónica     
  • Tabique desviado
  • Sinusitis en niños
  • Adenoides hipertróficos

La sinusitis crónica se origina cuando los senos paranasales, esto es los espacios dentro de la nariz y la cabeza, están inflamados durante tres meses o más, a pesar se han tratado. Esta enfermedad interfiere en el drenaje habitual del moco y provoca que la nariz se congestione. La respiración se dificulta y el área alrededor de los ojos puede hincharse o sentirse sensible. Esta también puede ser llamada rinosinusitis crónica y puede incluir crecimientos de pólipos nasales, inflamación del recubrimiento de los senos paranasales o infección. Los síntomas de la sinusitis más frecuente son: dificultades para respirar por nariz, inflamación nasal, secreción incolora y espesa por la garganta y la nariz, reducción del sentido del gusto y del olfato.

El tabique desviado ocurre cuando la pared delgada entre las fosas nasales, llamado tabique nasal,  se desplaza hacia un lado. Muchos pacientes tienen el tabique descentrado y esto provoca que una de las fosas nasales se achique. Cuando la desviación del tabique nasal es grande, se puede tapar una parte de la nariz y disminuir el flujo de aire, dificultando la respiración. Debido a un tabique desviado la zona suele resecarse y esto puede ocasionar la formación de sangrado y costras en determinados individuos. Asimismo, puede ocurrir que el tabique desviado provoque un bloqueo, congestión nasal, o inflamación de los tejidos que revisten la nariz. Generalmente, la obstrucción nasal se trata con medicamentos que reducen la inflamación, o dilatadores nasales que agrandan las aperturas de las fosas nasales.

La rinosinusitis o sinusitis en niños también se da habitualmente con los mismos síntomas y tratamientos, que los adultos. La mejor forma de prevenir la sinusitis en niños es lavándose con frecuencia las manos con agua y jabón, especialmente antes de las comidas. Evitar el humo del tabaco y el aire contaminado lo más posible, ya que estos pueden inflamar e irritar los pulmones y los conductos nasales. Además, si el aire de tu casa es muy seco o utilizas mucho el aire acondicionado, una buena opción es utilizar un humidificador. Asegúrate que el humidificador se encuentre higienizado y sin moho de forma regular.

Los adenoides son un área de tejido en la parte alta de la garganta, detrás de la nariz. Las amígdalas y los adenoides forman parte del sistema linfático, que mantiene equilibrados los fluidos corporales y elimina las infecciones. Adicionalmente, atrapan gérmenes que entran por la boca y la nariz. En general, los adenoides comienzan a volverse cada vez más pequeñas, a partir de los cinco años de edad. Con el tiempo, éstas desaparecen casi totalmente. Es entonces, que el cuerpo combate los gérmenes de otras maneras. Los adenoides hipertróficos son un problema común en los niños, éstas se hinchan generalmente por una infección y provoca que el niño respire por la boca. Esto debe tratarse para evitar infecciones en el oído, ronquidos y otros problemas.

 

¿Qué tratamientos y procedimientos practica el otorrino?

4 de los tratamientos y procedimientos más habituales que realizan los otorrinos son:

  • Amigdalectomía
  • Septoplastia
  • Terapia del habla
  • Operación de cornetes

La amigdalectomía es una cirugía en la cual se extraen las amígdalas, realizándose generalmente en niños. Las amígdalas son dos glándulas que se ubican en la parte posterior de la garganta. Es común que las amígdalas se extirpen en conjunto con los adenoides. Una de las principales funciones de las amígdalas es proteger contra infecciones, pero puede darse que algunos niños tengan amígdalas grandes, originando problemas para respirar durante la noche. Asimismo, las amígdalas atrapar bacterias, que en ocasiones puede ser en forma excesiva, provocando con frecuencia dolores en la garganta. Esto hace que las amígdalas del pequeño se vuelven más dañinas que protectoras y haya que proceder a una amigdalectomía.

La septoplastia es una cirugía para alinear el tabique, éste es el hueso y el cartílago que divide las dos fosas nasales. Un tabique desviado puede traer dificultades para respirar por la nariz y puede incrementar el riesgo de tener infecciones sinusales, debido a que la nariz no drena de forma eficiente. En la septoplastia, el tabique desviado se reubica en la mitad de la nariz. Esto puede implicar que el cirujano extraiga fragmentos del tabique nasal, para poder reinsertarlos en la ubicación adecuada. Una vez que se haya recuperado de una septoplastia, es probable que sienta que es más fácil respirar y ya no se verá tan afectado por congestiones nasales.

La terapia del habla puede ayudar a niños con problemas del lenguaje como la tartamudez, la dislexia, la dispraxia, retrasos en la adquisición de lenguaje y trastornos del procesamiento auditivo. La terapia del habla ayuda a mejorar las habilidades de comunicación en niños que tienen dificultades de lenguaje.

La operación de cornetes o cirugía de cornete se realiza para arreglar las vías respiratorias bloqueadas y mejorar la respiración, debido a que las alergias u otros problemas nasales pueden provocar que los cornetes se hinchen y dificulten el paso de aire. Los cornetes nasales son paredes internas de la nariz, que tienen 3 pares de huesos delgados y largos cubiertos con tejido, que puede dilatarse.